El lapsus de Rufián.

Son varios los rasgos que apuntan a error en la posición de Rufian el martes en comparecencia en el Congreso y que ha sido tema de conversación esta semana. Por un lado tenemos lo inaudito de la asunción de marcos de Madrid. La teoría en este sentido es clara: no asumir nunca los marcos del otro. Pese a que ERC ya había tirado en alguna ocasión del tema de los encuentros de figuras postconvergentes con elementos rusos, Rufian lo hacía según agenda de Madrid, de improviso, y a respuesta a Javier Negre, periodista vinculado a posiciones de la derecha madrileña más desacomplejada e ignorado en otras ocasiones por el propio diputado republicano en ese mismo escenario.

Sorprende la asunción del marco, sorprende el cambio de criterio con el interlocutor y sorprendieron también las formas, por las que no le quedó más remedio que pedir disculpas cediendo a las presiones internas del partido y del clam popular que no perdonaba airear diferencias otorgando ventajas al contrario. Desde el punto de vista meta-comunicativo parecía todo bastante analizado e interesaba, en el marco de una huelga de docentes que afectaba a una Consellería republicana, contraprogramar para dirigir atenciones. El cómo lo debió decidir el propio Rufian y le tocó desdecirse.

En este caso el elemento meta-comunicacional es importante y fue el protagonista del post partido en las tertulias del día siguiente en los medios de Barcelona. Las preguntas sobre si lo tenía preparado -memorizado incluso- o si estaba pactada la pregunta con el que es director de un medio que lleva por nombre Estado de Alarma se sucedían sin demasiado tiempo para sopesar el fondo, aspecto que seguramente no estuvo en el primer plano ni tan siquiera en el punto inicial de esta historia.

El enfado parecía evidente en las filas de Junts y en el sector independentista en general, si bien el portavoz republicano tuvo la habilidad de elegir un símil agradecido vestido de agente secreto de la corona británica que sin duda atemperó los ánimos en planos de interpretación secundarios de los airados señalados. That´s fine, dirían.

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