Transformación digital para empresas.

El ingrediente necesario.

La transformación digital es uno de esos conceptos que se utiliza más por la propia urgencia a la que aspira su significante que por la nitidez de su significado (afirmación – apertura). En este artículo vamos a dibujar esta idea de «activador de la innovación» que nos hemos dado, identificando su objeto y describiendo algunos de los elementos que la acompañan para acabar identificando el que se considera clave según la literatura de la terminal-management.

Definiendo la transformación digital para empresas

Google nos dice que «La transformación digital es la transformación profunda y acelerada de las actividades comerciales, los procesos, las competencias y los modelos para aprovechar plenamente los cambios y las oportunidades de las tecnologías digitales y sus repercusiones en toda la sociedad de manera estratégica y prioritaria.»

En esta definición se fija la tecnología como palanca posible de transformación y se identifican los tres ámbitos a los que se dirige, que definimos en el siguiente esquema:

  • Interacción con los clientes: La transformación digital aspira a ser una herramienta al servicio de relaciones más cercanas y plenas con nuestros clientes y resto de actores.
  • Procesos: La mejora de las comunicaciones internas y de cualquiera de los circuitos susceptibles de automatización con objetivos productivos, administrativos o comunicacionales
  • Nuevos modelos de negocio: Las nuevas tecnologías son nuevas formas de generación de negocio (economía colaborativa, e-whatever, economía del conocimiento…)

Trends de la transformación

Podemos identificar ciertas estrategias que ejemplifican el impacto de la tecnología en los procesos de negocio:

  • En primer lugar, las han supuesto una revolución en la forma en que comunicamos el posicionamiento de marca, replanteando de principio a fin las relaciones con clientes, proveedores y competencia.
  • Computación en la nube: Permite reducir costes de mantenimiento, flexibiliza los operacionales, favorece el trabajo en equipo y hace accesible las últimas tendencias del mercado de computación.
  • Acceso remoto y movilidad: Relacionado con la desvinculación de la información de los equipos locales. Favorece la descentralización de los recursos a la vez que centraliza la gestión de datos y funcionalidades.
  • Big Data: Generación de conocimiento en base al caudal de datos. Puede hacer que pivote el centro de decisiones estratégicas hacia los ideólogos que definen los modelos.
  • Internet de las cosas. Relacionado con la automatización de los circuitos tanto de comunicación como de producción o abastecimiento, entre otros. Toners que lanzan el pedido cuando la impresora detecta que se agotan y otros ejemplos de «trigger electrodomestico».
  • Machine learning. Software que se autodesarrolla a través de funciones cognitivas replicadas. Supone la desvinculación humano-máquina en su programación y tiene millones de derivadas.
La transformación digital

Componentes de la transformación digital.

Ya tenemos definido el objeto y dibujado cierto contexto en las tendencias de lo que hemos venido en llamar la transformación digital para empresas. Pero, ¿cuáles son los elementos que tengo que considerar para hacerla posible en la mía? Nos detendremos en el último.

  • Por un lado, existencia de los recursos adecuados. Financieros y sobre todo de conocimiento.
  • Liderazgo. Su definición viene a hablar de habilidades para influir en la forma de actuar de otras personas. La inclusión de las pluralidades internas cómo acelerador de la innovación es una de las corrientes que están cobrando protagonismo en los últimos tiempos.
  • Y, por último, el elemento clave por antonomasia e ingrediente insustituible: La cultura (digital).

La cultura digital como motor de la transformación.

Identificar la cultura como elemento core de la innovación es un paso importante para aproximarnos a cualquier estrategia de transformación digital. Partamos de la siguiente aseveración lógica: si la innovación es cultura, la transformación de la innovación es transformar la cultura.

La cultura organizacional es un tema complejo. Puede ser habitual encontrar conflictos de intereses en las empresas. Estamos hechos para eso, para reafirmar y defender nuestros elementos (presuntamente) colectivos. Las empresas no suelen ser homogéneas culturalmente.

Encontrar el equilibrio entre transformación y pluralidad debe ser el objetivo de los liderazgos inclusivos. Avanzar en la cultura innovativa de una organización es mucho más que proclamar discursos grandilocuentes. Las estrategias de liderazgo cultural y, sobre todo, la presentación de planes de acción efectivos harán mucho más por la innovación que la palabrería desconectada de las realidades que, sobre el papel, se dirigen.

Rubén Ortiz

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