La política es un grupo de whatsapp donde los procesos de composición de los aparatos de los partidos pasan a ser una comunicación abierta político-elector. Pasó con Pedro Sánchez y la capacidad que en su día tuvo para conectar con la militancia del PSOE y lo estamos viendo ahora con las luchas Casado-Ayuso partido de la oposición, sin menoscabo de terceros orgánicos que puedan incorporarse por alguna de las bandas aprovechando el rio revuelto.
Tras la filtración en editoriales de las irregularidades en la Comunidad de Madrid en algunos editoriales de prensa -sin la obtención de relevancia-, han sido los mismos sujetos de poder los que, tras un hábil uso del clickbait y de la keyword «espionaje», han desencadenado un relato que la enorme caja de resonancia ha propagado, consumido y amplificado seguramente con resultados distintos a los que hubiéramos obtenido según parámetros del antiguo régimen mediático.
El nuevo conjunto de los media arroja un flujo de narrativas menos calculado, más transparente en intenciones y que acerca la política a los shows que necesitan los ciudadanos para el -caro hoy- prestado de atención. La verdadera virtud radica en el manejo del relato de manera hábil, cualidad objeto que resulta en última instancia el propio fondo de la cuestión en ciertos espectros de la audiencia.
Hay una metáfora ajedrecística recurrente que describe las composiciones de la política en los últimos tiempos como una batalla entre piezas caoba -iniciadoras de la partida, depositarias del poder formal del aparato del partido-, y las negras -contendientes, proponentes de la alternativa para conquistar, desde la forma, el fondo y sus posiciones. La tendencia en el nuevo panorama mediático es que black is the new caoba y que los actores que mejor sepan jugar en el nuevo tablero mediático ocuparán (ya lo han empezado a hacer) los espacios de decisión.
Con todo, Ayuso aparentemente ganará la posición que venía reclamando en el aparato del partido de Madrid y la apuesta es que, dada la correlación de posiciones en el relato en abierto, Casado tendrá la oportunidad de ganar la carrera por la Moncloa llegado el momento. Hagan sus apuestas.